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Acuerdan con Aguirre salida del alcalde de Huamuxtitlán

El alcalde suplente, Juan Carlos Merino yace cobijado por familiares después de que fuera golpeado y semi- desnudado frente al ayuntamiento alrededor de la una y media de la tarde del domingo * Foto: El Sur

En una reunión de miembros del Frente Ciudadano por la Seguridad de Huamuxtitlán y el gobernador Ángel Aguirre Rivero, la tarde de ayer en Casa Guerrero, se acordó la integración de un concejo municipal que sustituirá a las actuales autoridades de ese municipio.

Asimismo, los representantes de Huamuxtitlán le pidieron al gobernador que el presidente municipal interino, Juan Carlos Merino González, a quien acusan los ciudadanos de estar vinculado con la delincuencia en ese municipio, sea procesado formalmente.

El vocero del Frente Ciudadano, Miguel Vitrago Reyes, entrevistado al término de la reunión que se realizó a puerta cerrada en un salón de Casa Guerrero, también confirmó que en ese municipio se constituyó por parte de los ciudadanos una policía comunitaria de 100 elementos para la autodefensa del pueblo en contra de las bandas del crimen organizado.

Asimismo, rechazó que el movimiento tenga fondo político y aseguró que se trata de una reacción a las constantes acciones de la delincuencia organizada, mismas que el 2 y 3 de junio alcanzaron los 18 secuestros, y que entre las víctimas estaba una menor de edad a la que tenían encerrada y amordazada en las instalaciones de la propia Dirección de Seguridad Pública Municipal.

La reunión se realizó luego de la violencia del sábado y domingo en Huamuxtitlán y que alcanzó a los municipios de Cualac y Xochihuehuetlán, con un resultado de dos policías y el alcalde interino heridos; 18 personas le-vantadas –que de inmediato fueron rescatadas por la Policía Ciu-dadana–, así como seis presuntos delincuentes detenidos que fueron entregados a la Procuraduría Ge-neral de la República.

También se prendió fuego a la comandancia de la Policía Minis-terial, se causaron daños a una patrulla de la misma y a unos 8 vehículos que habían sido robados por los delincuentes pero también recuperados de inmediato.

Vitrago Reyes informó que con Aguirre acordaron que se integrará un concejo municipal, que recibirá el apoyo del gobierno estatal para el combate de la delincuencia, “porque se encuentra en riesgo la seguridad de los ciudadanos del municipio y de la región”.

El representante del Frente Ciudadano negó que el levantamiento ciudadano sea por motivos partidistas, como se ha informado en algunos medios, aunque afirmó que el problema comenzó cuando llegó como presidenta municipal por el PRD Soledad Romero Espinal –actual candidata a diputada local plurinominal–, pues “comenzaron a presentarse muchos robos a casas habitación, robo a ganaderos, robo a agricultores, secuestros, violaciones, asesinatos, robo de autos”, manifestó.

Añadió que frente a esta ola de delitos, los ciudadanos vieron que las autoridades municipales no hacían nada, por lo que el 19 de octubre del 2011 integraron el Frente Ciudadano por la Segu-ridad de Huamuxtitlán .

Detalló que entonces se reunieron con el comandante del 93 Ba-tallón del Ejército en Tlapa, Gus-tavo Armendáriz, quien les informó que la alcaldesa Soledad Romero le decía que no pasaba nada, que todo era tranquilidad.

“Después, con firmas de la co-munidad le demostramos que ha-bía más de 100 casos de víctimas de robos y asaltos, en los que la autoridad no hizo nada”, expuso.

Informó que a partir de entonces la presidenta municipal comenzó a atacar “fuertemente” a los miembros del frente y a su policía ciudadana, “nos echó a la Policía Federal y a los agentes de la AFI para que nos desarmaran, pero portábamos armas de calibre bajo, las permitidas por la ley”.

Añadió que el fin de semana “que se vino el conflicto mucho más grave, ella nos acusa de que somos los responsables, y lo está politizando, diciendo que son los partidos políticos los que están atacando a ese ayuntamiento y al candidato (a presidente municipal del PRD), su sobrino Jhony Saucedo Romero, para que él no sea el presidente sucesor de ella”.

Sin embargo, aseguró que el conflicto lo iniciaron integrantes de una banda del crimen organizado que secuestraron a 17 personas, además de una niña que tenían en las mismas instalaciones de Seguridad Pública municipal, a quien tenían con cinta canela en la boca y esposada de los pies.

Informó que se enteraron de que se encontraba ahí, porque los policías cuando vieron el levantamiento del pueblo abandonaron el Palacio Municipal y la comandancia donde una mujer entró y en-contró a la menor secuestrada.

Dijo que el resto de los 17 secuestrados los mantenían escondidos a orillas de la carretera de Cualac a Xochihuehuetlán, y que fue la policía ciudadana y los miembros del Frente Ciudadano los que los estuvieron rescatando.

Dijo que por el lado norte de la zona fueron apoyados por la policía municipal de Xochihuehue-tlán, “a quien agradecemos”.

La retención del alcalde

El representante del frente aseguró que mientras los ciudadanos participaban en el rescate de las víctimas y se enfrentaban con los delincuentes, el alcalde y la policía municipal no hacían nada.

Relató que el alcalde Juan Carlos Merino fue retenido por los pobladores cuando iba custodiando y abría paso a policías ministeriales que ya se daban a la fuga al ver el levantamiento del pueblo.

Narró que la retención ocurrió a las 10 u 11 de la noche del sábado, cerca de la gasolinera de Huamuxtitlán. “Allí nos encontrábamos, cuando de pronto escuchamos balazos que venían de la comandancia ministerial, después vimos que adelante venía en un vehículo el presidente municipal tirando balazos y custodiando a los ministeriales, yo pienso que para sacarlos de la comunidad”.

Añadió que al pasar por la gasolinera lo retuvieron, pero que los ministeriales lograron pasar, sin embargo kilómetros adelante fueron también detenidos por policías de la Preventiva Estatal.

“Lo retuvimos porque creemos que es cómplice de la delincuencia organizada de la región y de lo que estaba pasando, incluso dentro de su policía tiene cobrando a muchos delincuentes”, denunció.

Vitrago Reyes dijo también que otro elemento que lo inculpa es el hecho de que en las instalaciones de la propia policía municipal estaba la niña secuestrada.

De lo que pasó después con el alcalde, el intento de linchamiento desvestido en la plaza, así como los golpes que recibió y que lo mantienen grave de salud, dijo que fue consecuencia de que “el pueblo estaba enfurecido, porque no solamente secuestraron a una persona, sino que fue la niña que tenía en la comandancia y 17 más, entre ellos había niñas y niños”.

Por eso dijo que la postura de ayer ante el gobernador fue que no van a permitir que regrese como alcalde y que para ellos está detenido, “el acuerdo fue que se va a nombrar a un concejo municipal por parte del Congreso local, porque ya no queremos a ninguno de los que están participando ahorita en el ayuntamiento”.

Agregó que otra de las peticiones que le hicieron ayer al gobernador es que Merino González sea procesado formalmente; el retiro de la Policía Ministerial y Preventiva Estatal y la disolución de la Policía Municipal.

Asimismo, que autorice que sea el pueblo el que designe a su propia policía en un cuerpo como el de la policía comunitaria que ya está funcionando actualmente. Pero además, que a los policías de todas las corporaciones policiacas que estaban apoyando a los delincuentes “se les aplique la ley como debe de ser”.

Informó que, “afortunadamente”, el gobernador apoyó todas sus propuestas y que respondió favorablemente.

 

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

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“Nos dijeron que nadie se podía mover, o nos iban a matar”

“Venimos a partirle su madre a los rojos el grupo de los zetas”, fue la advertencia del grupo criminal que el sábado y el domingo pasado secuestró a 18 personas en Huamuxtitlán, lo que motivó la reacción del pueblo, incluso en contra del presidente municipal interino, Juan Carlos Merino González, a quien intentaron linchar y al que acusan de proteger a los delincuentes.

Una de las víctimas, Cristóbal Rendón Escamilla, narró ayer aquí que los miembros de ese grupo criminal que los secuestró a él y a su hija la tarde del sábado, vestían ropa negra y portaban armas largas de alto poder, y a cada rato gritaban: “Venimos a partirle su madre a los rojos el grupo de los zetas”.

Explicó que fue secuestrado entre las 6 y media y las 6:40 de la tarde del sábado, cuando viajaba con su hija de 17 años y que estudia la preparatoria, cuando iban rumbo a Huamuxtitlán.

“Los integrantes de este grupo iban fuertemente armados con pistolas y armas largas, creo que R-15 y cuernos de chivo, y una bolsa grande casi llena de balas”, dijo.

Agregó: “Yo le calculo que eran entre ocho y diez; uno se puso en frente de mi camioneta y el otro al lado. Un coche parecido a los que trae la Policía Federal se puso atrás. Uno de ellos inmediatamente me dicen que me calle y me grita palabras obscenas, muy fuertes”.

Dijo que después lo metieron a la cajuela de un Jeep, “allí me tuvieron un ratito y después nos llevaron al basurero, allá nos tuvieron otro rato atados, amenazándonos a cada rato que nos iban a matar y a cortar la cabeza. Las amenazas fueron bastantes”.

Añadió que aproximadamente a las 10 de la noche otro grupo llegó con unas 12 personas más que habían levantado, “eran familias que iban para la ciudad de Tlapa, que quizás igual que nosotros, que nada tenían que ver en ningún rollo. Una camioneta de una familia fue totalmente destruida por ellos”.

Dijo que otros, según les comentaron, eran comerciantes del vecino estado de Puebla que venían a vender el fin de semana a Huamuxtitlán.

Agregó que después de las 11 de la noche los subieron a una camioneta Ford grande, cubierta, en donde los llevaron rumbo al estado de Puebla y a la altura de Tunzingo se metieron por una vereda, “y en un espacio se detuvieron y nos dijeron que nadie se podía mover durante media hora, que si no, nos iban a matar”.

“Pero después de un gran rato, ya cuando no se escuchaba nada, le dije a mi hija que se bajara para que fuera a ver a unas señoras y a un niño de seis años que iban en la caseta, y que intentara abrir la puerta para que respiraran, porque todos nos estábamos ahogando”, relató.

Explicó que después de que se percataron que ya los delincuentes no estaban, comenzaron a caminar a la carretera, en donde después fueron encontrados por los ciudadanos que los buscaban.

Añadió que para entonces eran entre las 12 y 12 y media de la noche del mismo sábado.

Informó que al otro día, ya cuando se encontraban reunidos en una casa de otra de las familias que fueron levantadas, les llamaron por teléfono para ver si podían ir a reconocer a uno de los delincuentes que estaba detenido, “y efectivamente, estoy seguro que es uno de ellos porque no estaban cubiertos de la cara”.

Indicó que todos los delincuentes vestían pantalón de mezclilla negro, camisa negra, gorra negra y botas tipo militar, pero que ninguno se cubría la cara y que por eso pudo reconocer al que le mostraron.

Informó que entre el grupo de 12 personas secuestradas con el que le tocó estar, había cuatro mujeres, incluida su hija, y el niño de 6 años de edad, aproximadamente.

Explicó que en su caso lo interceptaron adelante del Puente Encajonado, de la carretera Huamuxtitlán-Puebla, por donde tiraron al diputado federal del PRI Moisés Villanueva de la Luz, asesinado el año pasado.

También rechazó que el levantamiento del pueblo en contra del alcalde y de los delincuentes tenga que ver con partidos políticos. “Todo tiene que ver con el sentimiento de abuso de autoridad y la indignación por los constantes delitos que se cometen, sin que nadie haga nada”, recalcó.

“Yo le dije al gobernador (en la reunión de la tarde de ayer) que tengo miedo, que mi vida peligra porque a lo mejor ellos me identificaron, saben quién soy y estoy viviendo un momento de susto”.

Además, manifestó que el lunes hubo llamadas telefónicas a varios vecinos de Huamux-titlán, en las que les decían que cerraran las escuelas y todos los comercios porque venía el grupo armado por Olinalá y Cualac y que habían comenzado los tiroteos. “Que venían los sicarios para matar a todos los niños que encontraran en las escuelas”.

 

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

 

Impunidad desata ira de pueblo: apedrean a policías, queman cuarteles y someten a alcalde

El plagio de un adolescente desató un enfrentamiento entre habitantes del municipio de Huamuxtitlán y policías municipales y ministeriales, quienes son acusados de brindar protección a las bandas de secuestradores que operan en esta zona de la región de la Montaña, que colinda con el estado de Puebla.

El saldo de la confrontación es de un civil herido por disparo y “varios” uniformados lesionados por golpes.

En respuesta, la turba enardecida incendió patrullas y las comandancias de ambas corporaciones, además de que amenazan con linchar al alcalde interino del PRD, Juan Carlos Merino González, ante el hartazgo por la violencia e impunidad generada por los presuntos nexos de las autoridades con el crimen organizado.

De acuerdo con un reporte de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, el hecho se registró ayer (sábado 2) cerca de las 21:00 horas, cuando un grupo de sujetos armados secuestró al hijo de una conocida familia de comerciantes de Huamuxtitlán y huyeron sobre la carretera federal 093 que conduce al estado de Puebla.

Los familiares de la víctima decidieron perseguir a los secuestradores, pero el exceso de velocidad provocó que perdieran el control de su auto y se salieron de la carretera.

Esta situación fue aprovechada por los delincuentes, que regresaron y atacaron a sus persecutores, dejando herido al padre del menor, identificado como Mario Guevara, a quien dieron por muerto. Enseguida, los plagiarios siguieron su marcha, refiere el parte oficial.

Para ello, los parientes de la víctima ya habían reportado el hecho a las policías Municipal y Ministerial, así como a los integrantes del Consejo Ciudadano por la Seguridad de Huamuxtitlán, un grupo conformado por ciudadanos armados creado en 2010 ante el grave nivel de impunidad, la desconfianza en las autoridades locales y para revertir el índice de secuestros.

Al respecto, el reporte oficial indica que el grupo ciudadano y los uniformados se encontraron sobre la carretera que une los municipios de Huamuxtitlán y Xochihuehuetlán.

Enseguida, los pobladores acusaron a los policías municipales y ministeriales de “ser cómplices” del secuestro del hijo de los comerciantes y fueron agredidos a pedradas por los ciudadanos, señala el parte consultado por apro.

En el lugar resultaron heridos por golpes “varios agentes” de ambas corporaciones, quienes fueron trasladados al hospital de la ciudad de Tlapa de Comonfort.

En tanto, los ciudadanos enardecidos quemaron algunas patrullas oficiales, luego se trasladaron al centro del poblado de Huamuxtitlán donde incendiaron las comandancias de la Policía Ministerial y de la Municipal.

El reporte oficial indica que en el ataque a las comandancias, algunos ciudadanos accionaron sus armas.

Fuentes oficiales informaron a apro que posteriormente los pobladores hicieron repicar las campanas de la iglesia de Santa María de la Asunción, provocando que cientos de habitantes armados con machetes, palos y rifles se congregaran en la plaza central de Huamuxtitlán.

Enardecidos, los ciudadanos se dirigieron a la vivienda del edil interino, Juan Carlos Merino González, quien fue retenido y trasladado a la plaza del pueblo, en medio de golpes y vejaciones.

El edil suplente se venía desempeñando como director de Seguridad Pública Municipal, por lo que fue acusado de proteger a las bandas de secuestradores que operan en la zona. Hasta la noche de este domingo, el funcionario municipal seguía siendo exhibido en la plaza del poblado.

Merino González es suplente de la alcaldesa con licencia Soledad Romero Espinal, quien se separó del cargo porque fue registrada en la lista de diputados locales por la vía plurinominal del PRD.

Por su parte, fuentes oficiales indicaron a apro que autoridades estatales han insistido a la población que libere al alcalde de Huamuxtitlán y permita que la Policía estatal asuma las funciones de seguridad pública de este municipio encajado en la región de la Montaña.

La propuesta hasta el momento ha sido rechazada por los pobladores que decidieron hacer justicia por propia mano ante la indolencia oficial para enfrentar a la delincuencia.